¿Es mejor comprar o construir una casa?

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La construcción de viviendas unifamiliares está en auge respecto a la compra de este tipo de viviendas. La mayoría de personas desconoce cómo construir su propia vivienda, al mismo tiempo que confiesa que no ha encontrado en el mercado inmobiliario la vivienda que se adapte a sus gustos o necesidades. Llegados a este punto, nos preguntamos: ¿es mejor comprar o construir una vivienda? A continuación, vamos a intentar responder a esta pregunta.

¿Construcción de viviendas unifamiliares o compra?

Conoce las ventajas o desventajas que conlleva la compra o construcción de viviendas:

Las ventajas y desventajas de la construcción de viviendas unifamiliares

Libertad de diseño. La principal ventaja es la libertad para diseñar la vivienda. Elegir el diseño y adaptarlo a nuestras preferencias, nuestro estilo de vida o nuestros gustos. Lo ideal es realizar un trabajo con un equipo de arquitectura para llegar a la solución más adecuada.

Participar en el proceso de construcción. Otra de las ventajas es poder interactuar con constructores y arquitectos, conociendo de antemano nuestra futura casa. Desde cualquier detalle en los muebles hasta los acabados, pasando por la elección de las zonas verdes.

El tiempo. Es una de las desventajas. Contar con nuestra casa ideal requiere una planificación y un esfuerzo mayores que comprarla.

Implicación. Debemos tener en cuenta que, para construir la vivienda, hemos de estar implicados al 100 % en el proyecto. Además, se deben tomar decisiones importantes en todo el proceso de diseño y construcción.

Las ventajas y desventajas de la compra de vivienda unifamiliar

Menor tiempo. Es una de las principales ventajas. Pese a no contar con una casa que se adapte, del todo, a nuestras necesidades, siempre encontraremos una vivienda disponible a la venta en la que se pueda entrar a vivir en poco tiempo.

Precio. La compra de una vivienda puede ser más cara que construirla. Por ejemplo, debido a la existencia de intermediarios, como la inmobiliaria o el promotor. Al no estar la vivienda construida o diseñada como nos gustaría, por otro lado, se debe aceptar que en algún momento hay que realizar una reforma. Por ello, aparte del coste de compra del hogar, se debe tener en cuenta la posterior reforma.

Eficiencia energética. Las viviendas que ya están construidas no son eficientes. Muchas de ellas están en mal estado. Por ejemplo, sin aislar o con grietas que hacen que el aire acondicionado o la calefacción sean poco eficientes.

Sin previsión de futuro. Una vivienda que esté ya construida y a la venta en el mercado es mucho más difícil que, en el futuro, cubra todas nuestras necesidades. Por ejemplo, si necesitamos más espacios con la llegada de más miembros a la familia. La ampliación de la vivienda, en muchos casos, es imposible, puesto que no contamos con más terreno.

La construcción de viviendas unifamiliares conlleva una serie de ventajas mayores que la compra de una vivienda. Además, suele ser la opción más barata y con la que podemos participar en el proceso de diseño y construcción y adaptar el futuro del hogar a nuestras necesidades.