Los radares siembran el pánico en las carreteras de Barcelona

Antiguamente, cuando las personas tenían vehículos para conducir por la carretera, la única autoridad que podía sancionar a un conductor eran los policías o guardias civiles que estaban de turno en el momento de una infracción, ¡qué tiempo aquellos!

Actualmente la historia ha cambiado radicalmente, las nuevas tecnologías no solo han revolucionado el mundo informático, no solo han cambiado la vida de la gente joven, con la aparición de los teléfonos móviles, los ordenadores, etc… Las cámaras de vigilancia se han puesto manos a la obra, hasta tal punto que las personas encargadas de ver dichas cámaras pueden saber si llevas puesto el cinturón o si estas hablando por el móvil, éstas se denominan: los famosos “radares”.

No me equivoco si digo que 9 de cada 10 personas tiemblan cuando escuchan esas paradar-siembra-el-panicolabras, y los datos no engañan: este último año ha recaudado mas de 7 millones de euros en infracciones de tráfico, todo gracias a los radares, que por supuesto hay bastantes modelos y cada uno tiene su función.

Nuevos radares en Barcelona

Pues bien, este último mes, en una de las ciudades más importantes de España, se han instalado mas de 120 radares por todas las carreteras de Barcelona con la intención de evitar o reducir accidentes de tráfico, o eso quieren hacernos pensar las campañas publicitarias de la Dirección General de Tráfico (DGT). Vecinos, trabajadores, y hasta las personas que visitan la ciudad en vacaciones temen las futuras multas, ya que un 60% de dichas cámaras no se ven a primera vista.

Cada vez son más las ciudades que implantan medidas innecesarias para convencer a los ciudadanos que es por el bien común, pero la realidad es muy diferente, las calles más emblemáticas de Barcelona se ven afectadas notablemente. El turismo de esta ciudad debe ser más importante que los bolsillos de 4 personas de alto cargo.