Cafeteras: ¿cuantos tipos hay?

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A buen seguro que todos hemos escuchado a muchas personas afirmar que sin el primer café de la mañana no pueden empezar a funcionar. Incluso es posible que la hayamos dicho nosotros mismos. Así, no es de extrañar que sea una de las bebidas más consumidas del mundo, lo que explica la gran cantidad de modelos de cafetera existentes. A todos nos gusta tomar un café de la mejor máquina, pero puede que no tengamos la información necesaria para comprar una. Para empezar con algo simples: ¿cuantos tipos de cafeteras hay en el mercado?

Tipos de cafetera

Cafeteras Italianas

Las más tradicionales durante muchos años en nuestras casas. Con casi 100 años de historia, el nombre proviene de la nacionalidad de su inventor. Son, posiblemente, las más fáciles de utilizar. Funcionan aprovechando el vapor  aparecido tras calentar el agua. El café resultante tiene mucho cuerpo y aroma.

Cafetera de cápsulas

Este tipo de máquinas han aparecido de manera fulgurante en los últimos años. Existen muchas marcas que han comercializado tanto la cafetera, como las cápsulas necesarias para la preparación de la bebida. Son muy sencillas de manejar, ya sean la manuales, o las que tienen más automatismos. Vamos a encontrar muchas variedades de café para degustar.

Muchas marcas, además, han empezado a ofrecer cápsulas para preparar otros tipos de bebidas, como té o cacao. Incluso, encontramos algunas para obtener bebidas frías.

Cafetera automática

No hace falta ser un experto para sacarle el mejor partido a este tipo de aparatos. Antes al contrario, todos los sistemas automáticos que presentan hacen que sea muy fácil preparar la bebida. En las más avanzadas, el trabajo se limita a llenar el depósito de agua, echar el café (en grano o en polvo, dependiendo del modelo) y apretar un par de botones. Rápido, sencillo y delicioso.

Cafetera de goteo

Conocidas también como cafeteras de filtro, las de goteo se encuentran entre la más populares del mercado. Esto se debe a la simplicidad y comodidad que ofrecen a los consumidores. Además, se puede preparar una gran cantidad de bebida con un solo uso.

Lo único que puede resultar complicado al usarlas es acertar con las proporción justa de café que tenemos que poner en el filtro. Dependiendo de eso, el resultado va a tener más o menos intensidad. Se trata de una cuestión de gusto personal que, a un buen seguro, solucionaremos cuando la usemos 3 o 4 veces.

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